Clik Aqui -- ツ

martes, 1 de julio de 2014

Importancia de decir..TE AMO

EL OTRO HOMBRE
Después de 21 años de matrimonio, descubrí una nueva manera de mantener viva la chispa del amor. Desde hace poco había comenzado a salir con otro hombre, en realidad había sido idea de mi esposo.

Tú sabes que lo amas –me dijo un día, tomándome por sorpresa - . La vida es muy corta, dedícale tiempo. Pero yo te amo a ti - protesté.

Lo sé. Pero también lo amas a él

El otro hombre, a quien mi esposo quería que yo visitara, era mi padre, viudo desde hacía 19 años, pero las exigencias de mi trabajo y mis 3 hijos hacían que solo lo visitara ocasionalmente.

Esa noche lo llamé para invitarlo a cenar y al cine.

-¿Qué te ocurre?¿Estás bien? – me preguntó, mi padre es el tipo de hombre que una llamada tarde en la noche, o una invitación sorpresiva es indicio de malas noticias.

-Creí que sería agradable pasar algún tiempo contigo, le respondí. Los dos solitos. ¿Qué opinas?

Reflexionó sobre ello un momento. Me gustaría muchísimo, dijo.

Ese viernes mientras conducía para recogerlo después del trabajo, me encontraba nerviosa, era el nerviosismo que antecede a una cita... y ¡Por Dios, cuando llegué a casa, advertí que el
también estaba muy emocionado!.

Me esperaba en la puerta con su viejo abrigo puesto,  y usaba el traje con el que celebró su último aniversario de bodas, su rostro sonreía, irradiaba luz como un ángel.

Les dije a mis amigos que iba a salir con mi hija, y se mostraron muy impresionados. -me comentó mientras subía a mi auto. - No pueden esperar a mañana para escuchar acerca de nuestra velada.

Fuimos a un restaurante no muy elegante, sí muy acogedor, mi padre se aferró a mi brazo como si fuera “La Primera Dama de la Nación”. Cuando nos sentamos, tuve que leerle el menú. Sus ojos sólo veían grandes figuras.

Cuando iba por la mitad de las Entradas, levanté la vista; papá estaba sentada al otro lado de la mesa, y me miraba. Una sonrisa nostálgica se le delineaba en los labios.

Era yo quien leía el menú cuando eras pequeña. ¿Recuerdas?

Entonces es hora de que te relajes y me permitas devolver el favor –respondí.

Durante la cena tuvimos una agradable conversación; nada extraordinario, sólo ponernos al día con la vida del otro. Hablamos tanto que nos perdimos el cine.

-Saldré contigo otra vez, pero solo si me dejas invitar, dijo mi padre cuando la llevé a casa, asentí, lo besé, lo abracé

-¿Cómo estuvo tu cita? – quiso saber mi esposo cuando llegué aquella noche

-Muy agradable, gracias. Mucho más de lo que imaginé, le contesté.

Días más tarde mi padre murió de un infarto masivo, todo fue tan rápido, no pude hacer nada. Al poco tiempo recibí un sobre del restaurante donde habíamos cenado mi padre y yo, y una nota que decía: “La cena esta pagada por anticipado, estaba casi segura, de que no podría estar allí, pero igual pagué para dos, para ti y para tu esposo, jamás podrás entender lo que aquella noche significó para mí. ¡Te amo! ”.

-En ese momento comprendí la importancia de decir a tiempo “TE AMO” y de darles a nuestros seres queridos el espacio que se merecen; nada en la vida será más importante que Dios y tu familia, dales tiempo, porque ellos no pueden esperar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario